Silvicultura sostenible

Silvicultura sostenible

Marco Bentzien, y ciertamente no solo él, ve el bosque como una fuente de vida. “Nos da aire para respirar, almacena el agua vital en su suelo, proporciona sombra y protección para las plantas y los animales”, dice él.
En consecuencia, el bosque debe ser tratado y procesado con mucho cuidado. La silvicultura sustentable o el manejo especial de los bosques nativos son la clave aquí, donde los seres humanos sin duda llevan su parte para su vida, es decir, madera para calefacción, para la construcción de edificios y muebles o para la producción de calor y electricidad. La clave es mantener el equilibrio, por lo que en ningún caso se extrae más de lo que peude volver a crecer, menos es más.

Poco a poco, los bosques nativos del Fundo se rastrean de esta manera, en ciertos lugares para ser reforestados, pero solo con árboles nativos como Coigüe, Rauli, Roble o Lenga. Alrededor de nuestro lago de montaña, Laguna Blanca, la naturaleza se deja completamente en paz. Se trata de la protección de una de las especies de árboles más antiguas del mundo, la Araucaria. El Fundo tiene la suerte de poder conservar grandes reservas de este árbol único, que parece un abeto espinoso en su juventud y un paragua en la vejez. Nuestros huéspedes en sus excursiones admiran estos árboles, que se pueden distinguir en ejemplares masculinos y femeninos. Las embras mujeres en otoño proucen grandes cabetas verdes, de las cuales brotan los piñones, que son las frutas de la Araucaria. Muchos platos se puede refinar con estos frutos secos, que fueron considerados como los alimentos básicos de los pueblos indígenas durante siglos hasta la actualidad.